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miércoles, 25 de julio de 2012

Las locas maneras de ver el mundo... al revés.

En el mundo al revés…

Todo se compra, todo se vende.

Yo contribuyo, tú contribuyes, él contribuye, nosotros contribuimos, vosotros contribuís, ellos contribuyen a esta esclavitud moderna.

La economía global es sinónimo de cómo unos pocos bolsillos ambiciosos ahogan a un mundo que, lejos de luchar contra ellos, anhela convertirse en sus iguales.

Los mercados son infinitamente más importantes que tú, parado de mierda.

No hay países ni naciones, es el sistema económico internacional el que maneja la vida del planeta.

El desarrollo sostenible no es posible en un sistema capitalista e hiperconsumista.

Multiplicamos el consumo de muchos y el hambre de unos pocos.

La solidaridad y la justicia social siempre son prescindibles.

La política es sinónimo de corrupción.

Son los bancos y las grandes multinacionales los que gobiernan un país.

La venta de armas no cesa ni mengua, sino todo lo contrario.

Nadie muerde la mano que le da de comer alimentando su hambre a base de miedo y cerrando su boca con falsas comodidades.

La libertad de pensamiento se erige como la única libertad posible.

El mejor instrumento de lucha: el consumo responsable.

domingo, 1 de julio de 2012

La involución de las especies

La sociedad va evolucionando o, al menos, eso parece, pero ese infructuoso avance trae de la mano un gran retroceso humano.

El Estado del Bienestar crece, cada vez tenemos más comodidades de dudosa necesidad pero, ¿a qué precio? La humanidad y el sentimiento de solidaridad están retrocediendo o, en todo caso, no van a la par que el progreso tecnológico y productivo.  

Por ello, puede que esta evolución material que sacude nuestros días y que nos facilita tareas que antes eran imposibles o que costaban más trabajo llevar a cabo conlleve un cierto retroceso. Para fabricar  la gran cantidad de aparatos que utilizamos día a día para “vivir”, es necesaria una incesante adquisición de recursos naturales que suelen encontrarse en países empobrecidos. Todo lo que nos rodea, como el teléfono móvil, el ordenador, la televisión o el coche está compuesto por materiales que, en muchas ocasiones, han sido extraídos bajo condiciones de explotación laboral y vulneración de derechos humanos. ¿Quién no ha oído hablar en alguna ocasión del coltán como componente de teléfonos móviles y de la mafiaque esconde su extracción?

Grandes multinacionales se apropian de los recursos naturales de estos países para que los ciudadanos occidentales podamos disfrutar de toda clase de aparatos tecnológicos cuyas piezas han dado la vuelta al mundo. Todo ello, además, conlleva una creciente acumulación de basura que, como no podría ser de otra manera, es acumulada en lo países empobrecidos.

Por tanto, cabe poner en duda la humanidad del ser humano. A la par que la sociedad evoluciona gracias a las nuevas tecnologías, parece como si la esencia fuera suplantada por paraísos artificiales. Lo peor es que todos somos conscientes de ello, pero seguimos con nuestra vida sin dilaciones.

Esta brecha tecnológica no hace sino aumentar las distancias entre el desarrollo de los países del Norte y el de los países del Sur, pero lastra el desarrollo humano de los países enriquecidos.

Es cierto que la desigualdad siempre ha existido, así como la pobreza. Sin embargo, el supuesto e incesante avance que nos acontece debería aplicarse en la reducción de las desigualdades y no en el aumento de las mismas. El progreso tecnológico debería avanzar detrás del progreso humano, y no en función de la comodidad de una parte de la población mundial y del interés económico de otra parte aún más reducida. Por tanto, esa capacidad humana cada vez más desarrollada para avanzar en lo que a innovaciones tecnológicas se refiere debería emplearse en hacer del mundo un lugar más justo.

Esta involución de la especie humana es reforzada desde el sistema de economía de mercado, donde la industria financiera y las grandes multinacionales marcan el ritmo, y es alimentada por el egocentrismo y el materialismo inducidos a través de la publicidad y de los medios de comunicación en su incesante intento por perpetuar un consumismo sin frenos y sin conciencia. 

jueves, 7 de junio de 2012

El contrato que firmas cada día

En el post de hoy recomendamos El Contrato,  un vídeo para despertarnos y levantarnos contra los que, cada día, oprimen más y más a este mundo cansado.





… El sistema instituido en nuestro mundo ‘libre’ reposa sobre una especie de contrato aprobado por cada uno de nosotros… Lo firmáis cada mañana al, simplemente, no hacer nada.

1.  Acepto la competición como base de nuestro sistema, aunque sea consciente de que engendra frustración y cólera para la inmensa mayoría de los perdedores.
2. Acepto que me humillen o me exploten, a condición de que se me permita humillar y explotar al que ocupa un lugar inferior en la pirámide social.
3. Acepto la exclusión de los inadaptados y de los débiles porque considero que la carga que puede asumir la sociedad tiene sus límites.
4. Acepto remunerar a los bancos para que inviertan mi sueldo y mis ahorros a su conveniencia y que no me den ningún dividendo de sus gigantescas ganancias (que servirán para desvalijar países pobres, hecho que acepto implícitamente). Acepto también que me descuenten una fuerte comisión por prestarme dinero, que no es otro que el de otros clientes.
5. Acepto que congelemos o tiremos toneladas de comida para que la bolsa no se derrumbe, en vez de ofrecérsela a los necesitados y permitir a centenares de miles de personas no morir de hambre cada año.  
6. Acepto que sea ilegal poner fin a tu vida rápidamente, para compensarlo tolero que se haga legalmente, inhalando o ingiriendo sustancias tóxicas autorizadas por los gobiernos.
7. Acepto que, en nombre de la paz, el primer gasto de los Estados sea el de defensa. Acepto pues que los conflictos sean creados artificialmente para deshacer el ‘stock’ de armas y alimentar así la economía mundial.
8. Acepto la hegemonía del petróleo en nuestra economía aunque sea una energía muy costosa y contaminante, estoy de acuerdo en impedir todo intento de sustitución si se desvelara que hemos descubierto un medio gratuito e ilimitado de producir energía, lo cual sería nuestra perdición.
9. Acepto que se condene el asesinato de otro humano, salvo que los Gobiernos decreten que es un enemigo y me animen a matarlo.
10. Acepto que se divida la opinión pública creando partidos de derecha y de izquierda que se dedican a pelearse entre ellos haciéndome creer que el sistema avanza. Además, acepto todas las divisiones posibles con tal de que me permitan dirigir mi cólera hacia los enemigos designados cuando se agiten sus retratos ante mis ojos.
11. Acepto que la felicidad se reduce a la comodidad, al amor, al sexo y a la libertad para satisfacer todos los deseos, porque es lo que me repite la publicidad cada día. Cuando más infeliz sea, más consumiré, cumpliré mi papel contribuyendo al buen funcionamiento de nuestra Economía de Mercado.
12. Acepto que el valor de una persona se mida según su cuenta bancaria, que se aprecie su utilidad en función de su productividad y no de sus cualidades innatas y que sea excluido del sistema si ya no es suficientemente productivo.
13. Acepto que se recompense muy generosamente a jugadores de fútbol, al resto de deportistas de la llamada élite y a los actores de cine y mucho menos a profesores y médicos encargados de la educación y de la salud de las futuras generaciones.
14. Acepto que se destierre de la sociedad a las personas mayores cuya experiencia puede sernos útil pues, como somos la civilización más avanzada del planeta y, sin duda, del universo, sabemos que la experiencia no se comparte ni se transmite.
15. Acepto que se me presenten noticias negativas y aterradoras del mundo todos los días, para que se aprecie hasta qué punto nuestra situación es ‘normal’ y cuánta suerte tengo de vivir en Occidente, sé que mantener el miedo en mi espíritu solo puede ser beneficioso para mí a pesar de perder mi libertad.
16. Acepto que los empresarios, banqueros, militares y políticos celebren reuniones regularmente, algunas en el seno de sociedades secretas y no conocidas, para tomar, sin consultarnos, decisiones que comprometen el porvenir de la vida y del planeta, queridos amigos, poco importan las creencias y las ideas políticas.
17. Acepto consumir carne bovina tratada con hormonas sin que se me avise explícitamente. Acepto que el cultivo de OGM (Organismos Manipulados Genéticamente) se propague por todo el mundo, permitiendo así a las multinacionales patentar seres vivos amasando enormes ganancias y tener bajo su yugo a la agricultura mundial.
18. Acepto que los bancos internaciones presten dinero a los países que quieran armarse y combatir y que así elijan  los países que harán la guerra y los que no. Soy consciente de que es mejor financiar a los dos bandos para estar seguros de ganar dinero, y prolongar los conflictos el mayor tiempo posible para poder arrebatar completamente sus recursos si no pueden reembolsar sus préstamos.
19. Acepto que las multinacionales se abstengan de aplicar los progresos sociales de Occidente en los países desfavorecidos, considerando que ya es una suerte para ellos que los hagan trabajar. Prefiero que se utilicen las leyes vigentes en esos países, que permiten hacer trabajar a niños en condiciones humanas y precarias. En nombre de los derechos humanos y del ciudadano, no tenemos derecho a la injerencia en esta materia.
20. Acepto que los políticos puedan ser de honestidad dudosa y, tal vez, incluso corruptos, además, creo que es normal en vista de la presión a la que están sometidos los pobrecitos. Para la mayoría, en cambio, conviene la tolerancia cero.
21. Acepto que los laboratorios farmacéuticos e industrias agroalimentarias vendan en los países desfavorecidos productos caducados o utilicen sustancias cancerígenas prohibidas en Occidente.
22. Acepto que el resto del planeta, es decir, 4.000 millones de individuos, puedan pensar de otro modo a condición de que no vengan a expresar sus creencias en nuestra casa y, aún menos, a intentar explicar nuestra historia con sus nociones filosóficas primitivas.
23. Acepto que existen solo dos posibilidades en la naturaleza. A saber: cazar o ser cazado y, si estamos dotados de conciencia y lenguaje, ciertamente no es para escapar de esa dualidad, sino para justificar por qué actuamos de ese modo.
24. Acepto considerar nuestro pasado como una sucesión ininterrumpida de conflictos, de conspiraciones políticas y voluntades hegemónicas, pero sé que hoy todo eso ya no existe porque estamos en el sumun de nuestra evolución, y que las reglas que rigen nuestro mundo son la búsqueda de la felicidad y de la libertad para todos los pueblos del mundo como oímos sin cesar en los discursos de la clase política.
25. Acepto sin discutir y considero como verdad todas las teorías propuestas para explicar los misterios de nuestros orígenes, y acepto que la naturaleza haya dedicado millones de años a crear un ser humano cuyo único pasatiempo es la destrucción de su propia especie en unos instantes.
26. Acepto la búsqueda de beneficio como fin supremo de la humanidad y la acumulación de riqueza como realización de nuestra existencia y nuestra vida.
27. Acepto la destrucción de los bosques, la casi desaparición de los peces de nuestros ríos y océanos, acepto el aumento de la contaminación industrial y la dispersión por diferentes métodos de venenos químicos y de elementos radioactivos en la naturaleza, acepto la utilización de toda clase de aditivos químicos en mi alimentación porque estoy convencido de que si se añaden es porque son útiles e inocuos.
28. Acepto la guerra económica que castiga brutalmente al planeta aunque sienta que nos conduce a una catástrofe sin precedentes.
29. Acepto esta situación y admito que no puedo hacer nada para cambiarla o mejorarla.
30. Acepto ser tratado como ganado porque, definitivamente, pienso que no valgo para más.
31. Acepto no plantear ninguna cuestión, cerrar los ojos a todo esto y no formular ninguna oposición verdadera porque estoy demasiado ocupado con mi vida y mis preocupaciones. Acepto, incluso, defender a muerte este contrato si así me lo piden mis gobernantes.
32. Acepto, pues, con toda mi alma y conciencia y definitivamente esta triste matriz, que ponen delante de mis ojos para evitar que vea la auténtica realidad de las cosas. Sé que todos ustedes, las élites dirigentes, actúan por mi bien y por el de todos y, por ello, les doy las gracias.

domingo, 3 de junio de 2012

Tener menos para ser más

Es la propuesta del movimiento denominado Decrecimiento, una corriente que lucha por el control de la producción económica y que defiende un consumo y una producción responsables, huyendo del producir por producir.

El Decrecimiento es una corriente de pensamiento político, económico y social que rechaza el crecimiento por el crecimiento proclamado por el liberalismo. De esta forma, pretende crear una conciencia social que establezca un equilibrio entre el ser humano y la naturaleza a través de un consumo responsable y justo de los recursos naturales. Por ello, defiende la relocalización, la cooperación, la durabilidad, la sobriedad, la autoproducción y el intercambio mediante la lógica de la simplicidad voluntaria o, lo que es lo mismo, la vida sencilla, alejada del consumismo y del materialismo indiscriminado vigente en la actualidad.

Este movimiento es heredero de las corrientes de pensamiento anti-industriales del siglo XIX y de los escritos de pensadores del siglo XX, como el escritor Georgescu-Roegen o los agrupados en el Club de Roma.  El Decrecimiento comienza a tomar fuerza en Francia de la mano de teóricos como el economista francés Serge Latouche, que propone como pilares del Decrecimiento las “8 R”: revaluar, reconceptualizar, reestructurar, relocalizar, redistribuir, reducir, reutilizar y reciclar. En España, uno de sus defensores es Carlos Taibo, escritor, editor y  profesor Titular de Ciencia Política y de la Administración en la Universidad Autónoma de Madrid. 




El Decrecimiento también propugna no tener en cuenta únicamente el Producto Interior Bruto (PIB) para medir el desarrollo y la riqueza de un país, sino utilizar otros parámetros como el Índice de Desarrollo Humano y la Huella Ecológica. Pone en tela de juicio los conceptos de poder adquisitivo y nivel de vida antes de llegar a una situación de decrecimiento forzado. Por ello, en tiempos de crisis, se erige como una premisa mucho más necesaria. El crecimiento infinito es imposible porque los recursos no son ilimitados. La sociedad va evolucionando, pero ese infructuoso avance trae de la mano un gran retroceso, pues parece que el único crecimiento posible es el crecimiento económico y, por tanto, el consumismo y la explotación indiscriminada de los recursos naturales. Estos contribuyen a crear paraísos artificiales donde las masas viven para consumir, en lugar de consumir para vivir, fomentando el materialismo y creando sociedades más acomodadas e injustas que producen y consumen cosas que realmente no necesitan. El Decrecimiento defiende un consumo responsable de todos los bienes que consumismos, desde todo tipo de productos hasta la alimentación, basándose en la necesidad de consumir, y no en la comodidad y en las ansias de tener más. Además, el consumo sin límites de los países del Norte supone el empobrecimiento de los del Sur.


Ahora bien, para llevar a la práctica la doctrina del Decrecimiento es necesario un cambio de valores bajo la premisa de vivir mejor con menos, apreciando lo que tenemos y compartiéndolo a través de comunidades locales, de forma que fomentemos el altruismo y la colaboración mutua en lugar del fervoroso individualismo reforzado por el sistema económico capitalista.

En relación con el Decrecimiento, hoy recomendamos el documental Comprar, tirar, comprar, que profundiza en la obsolescencia programada o cómo los objetos que consumimos son producidos con fecha de caducidad para que el consumo no decaiga.

jueves, 17 de mayo de 2012

17 de mayo: Día Mundial del Reciclaje

Hoy es el turno de la tercera de las famosas “3R”: reducir, reutilizar y RECICLAR. La UNESCO declaró el 17 de mayo como el Día Mundial del Reciclaje. Según datos del Eurostat, España es uno de los países que más residuos genera, con una media de 575 kilos por habitante. Reciclando promoveremos el respeto al medio ambiente y, aunque cada vez recicla más gente, es necesario impulsar la sensibilización en este ámbito y la concienciación social sobre la cultura del reciclaje, hoy más importante que nunca por la crisis económica y medioambiental que sacude el planeta, donde el crecimiento de residuos no cesa.

Para contribuir a la cada vez más extendida cultura del reciclaje, podemos reciclar vidrio, plástico, cartón y papel, pilas, metal, materiales textiles, pinturas y aceite entre otras cosas. Además, la materia orgánica también puede reciclarse, convirtiéndose en material reutilizable para el abono de tierra o para la recuperación del suelo erosionado.

En este ámbito, hoy recomendamos los documentales "Obsolescencia programada: comprar, tirar, comprar" y "Las historia de las cosas". 





miércoles, 16 de mayo de 2012

Alternativas sociales al sistema económico capitalista

La creatividad y la indignación en tiempos de crisis han impulsado y reforzado formas de consumo alternativas que ya existían. Si algo bueno tiene la pésima situación económica que sacude el país es que da alas a la creatividad. Cuanto más complicada se antoja la supervivencia en un sistema injusto, más imaginación hay que echarle al asunto.

Esta es una pequeña lista de alternativas al sistema económico y monetario motivado por un capitalismo feroz en el que el ser humano pasa a un segundo plano, colocándose detrás del beneficio económico. Más adelante profundizaremos en cada una de ellas y hablaremos de más iniciativas de este tipo que tanta falta hacen.

Bancos de tiempo:

Esta iniciativa fomenta el intercambio de favores y la única forma de pago es el tiempo. Todo el que quiera puede participar en una comunidad de personas que comparten sus habilidades e intercambian servicios con los demás, fortaleciendo la cooperación y la colaboración mutua. Así, la unidad de intercambio no es el dinero, sino el tiempo, por ejemplo, el trabajo por hora. Seguro que en tú ciudad existen bancos de tiempo a los que puedes apuntarte.

Trueque:

Esta actividad es parecida a los bancos de tiempo y consiste en el intercambio de objetos y servicios por otros objetos y servicios sin utilizar el dinero en el proceso. Es muy útil cuando nos encontramos con cosas que no necesitamos o que ya no utilizamos, ya que puede que les hagan falta a otra persona. El trueque se realizaba en los antiguos mercados antes de que existiera el dinero, ¿por qué no recuperarlo?

Moneda social:

Esta iniciativa funciona como dinero comunitario para comprar bienes y servicios sin necesidad de utilizar el dinero. Con ella, las personas generan beneficios a la comunidad, fortaleciendo una economía comunitaria y local, así como redes de comunicación, interacción y relación entre personas conscientes del mundo en el que viven y con un interés común: contribuir en el menor grado posible al sistema de economía de mercado. La moneda social apoya el autoempleo, ya que pueden surgir oportunidades laborales, así como el comercio local, pues implica un enriquecimiento del entorno social más cercano. Además, no hay intereses ni crédito, éste es gratuito y se fundamenta en las denominadas “5 erres”: reducir, reutilizar, reciclar, respetar y repensar. Este tipo de monedas ya funcionan en diversas ciudades, como por ejemplo la moneda social Eco en Cataluña, Puma en Sevilla o el Zoquito en Jerez de la Frontera (Cádiz). 





Un antecedente de estas monedas sociales lo encontramos en la iniciativa Brixton Pound.





Estas iniciativas se ponen en práctica en mercados sociales en los que el consumidor también es proveedor. Estos mercados fomentan las relaciones sociales y la igualdad entre las personas, independientemente de sus recursos económicos. Además, gracias a Internet es mucho más sencillo encontrar comunidades que las practiquen.
Todas ellas guardan relación con movimientos alternativos y críticos con la economía de mercado, como el Decrecimiento, del que hablaremos más adelante. También recuerdan al denominado Procomún, que implica la protección y la adecuada gestión de una serie de bienes comunales que pertenecen a todos. 

sábado, 12 de mayo de 2012

Este 12 de mayo no te quedes en casa

Hay muchas razones para ocupar las calles este sábado 12 de mayo. Los ciudadanos pagan con subidas de impuestos, inflación, paro y recortes sociales una crisis / estafa que han originado unos señores que sólo buscan llenar sus bolsillos y saciar sus ansias de poder. La casta política, bajo la dictadura europea, se encarga de que estos bomberos pirómanos de guante blanco no pierdan nunca.

Mientras tanto y, a través de la manipulación ejercida mediante los mercantilizados medios de comunicación, el miedo va calando en el pueblo, pero éste comienza a cansarse de pagar el pato. 

Resulta utópico pensar en una solución pacífica al problema, pero lo que seguro no va a solucionarlo es quedarse en casa viendo la caja tonta como si nada ocurriese o sumido en el pesimismo de que nada cambiará. 


Imagina otro mundo posible. Y, lo más importante, lucha porque ese mundo que imaginas sea real empezando por ti mismo. Como dijo Gandhi, sé el cambio que quieres ver en el mundo

martes, 1 de mayo de 2012

Recomendaciones audiovisuales para mentes despiertas

Ya no hay excusas. Si no nos informamos es porque no queremos. Evidentemente, los canales oficiales de comunicación obvian o minimizan toda información que ponga en peligro el statu quo. En la caja tonta los documentales, reportajes y programas que fomenten el pensamiento crítico son escasos. Sin embargo, aquí tenemos una amplia lista de documentales, películas y música altamente recomendable elaborada por el Colectivo Ratio y publicada en Kaos en la Red en enero de 2011. 

Apúntalos y, si conoces más, no dejes de compartirlos. 

Portada del single Uprising, de Muse. Puro simbolismo. 

Documentales:

El orden criminal del mundo.
La Cuarta Guerra Mundial.
Voces contra la Globalización - Otro mundo es posible 1 - Los amos del mundo.
Voces en contra de la globalización - Otro mundo es posible 2 - La estrategia de Simbad.
Voces contra la globalización - Otro mundo es posible 3 - El mundo de hoy.
Vivir la utopía.
Zeitgeist.  
Zeitgeist 2 – Addendum.
Y tú.... ¿cuánto cuestas?
Fraude México 2006. 
Atenco: Romper el Cerco.
Teletiranía (Teledictadura 2005).
El fraude según Fox.
Los peligros de la reforma energética.
La crisis estructural del capitalismo.
Crisis capitalista.
Marx en Soho.
La aventura del pensamiento Karl Marx.
El concepto de la plusvalía.
The Story of Stuff (La Historia de las cosas).
El hambre no aguanta más.
Surplus Español.
Un poquito de tanta verdad.
Consume hasta morir.
No logo.
The shock doctrine.
Abusos Sexuales y el Vaticano.
Grandes Chilenos, Salvador Allende.
Bolivia para todos.
Discurso del Che Guevara.
Home.
Flow: por amor al agua.
Sicko.
Bowling for Columbine.
Papi cómprame un Kalashnikov.
The corporation.
Super Size Me.
Cocalero.
La gran venta.
El futuro de la comida.
Capitalismo, una historia de amor.
Privatizando el mundo.
Mujer guerrillera.
To shoot an elephant.
Las raíces del conflicto, Palestina e Israelí.
El Túnel.
La ilusión de Dios.
Los enemigos de la razón.
Earthlings – Terrícolas.
Tlatelolco 1968. Las claves de la masacre.
El Espíritu de Mayo del 68.
Corazón de Fábrica.
Skinhead Attitude.
Adiós a las libertades.

Recomendaciones musicales de protesta:

Keny Arkana. La rage. Hip Hop francés.
Hermanos de causa y Actitud María y Martha. Adelante Latino. Hip Hop latino.
Boca Floja. Autónomo. Hip Hop mexicano.
Skap. ¿Qué puedo decir? Ska Third Wave español.
La gran orquesta republicana. Loco. Ska Third Wave español.
Boikot. Ines. Ska Oi español.
Tiken Jah Fakoly. Plus Rien Ne M'étonne. Reggae francés.
Los Cafres. A pesar. Reggae argentino.
Alika. Ejercito despierta. Reggae argentino.
Demian Marley. Road to Zion. Reggae estadounidense.
Silvio Rodriguez. El necio. Trova cubana.
El mastuerzo. Prohibido. Torva mexicana.
Rage Against the Machine. Guerrilla Radio. Rock estadounidense.
Camila Moreno. Millones. Música Chilena.
John Lennon. Power to the people. Rock estadounidense.
Aterciopelados. Canción Protesta. Rock alternativo mexicano.

Películas:

Tierra y Libertad.
Los edukadores.
La culpa la tiene Fidel.
V de vendetta.
Diarios de motocicleta.
Los herederos. 
Road to Guantánamo.
Hoffa, un pulso al poder.
Las 13 rosas. 
Olga.
La lengua de las mariposas.
En el nombre del padre. 
Germinal.
La ciudad oculta.
Lloviendo piedras.
Tiempos modernos.
La selva esmeralda. 

Añadiríais algunas más, ¿verdad?

miércoles, 25 de abril de 2012

¿Qué tal si deliramos por un ratito?

Las palabras mágicas de... Eduardo Galeano y su derecho al delirio.



Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. Naciones Unidas ha proclamado extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. 

¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos por un ratito? Al fin del milenio vamos a clavar los ojos más allá de la infamia para adivinar otro mundo posible:

El aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones.

La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor.

El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar.

Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir no más, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega.

En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo.

Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.

Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.

Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos.

El mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra.

La comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos.

Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión.

Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle.

Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.

La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla, y la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.

La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.

En Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.

La perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.

lunes, 23 de abril de 2012

¿Qué es consumir de forma responsable?

Consumir de forma responsable se erige como una de las herramientas más importantes para el cambio social. La gran parte de la acomodada sociedad en la que vivimos y en la que me incluyo compra en grandes almacenes donde todo está al alcance de la mano. Sin embargo, la mayoría de los productos comercializados en estos monstruosos supermercados no son producidos bajo criterios de sostenibilidad y responsabilidad. Además, en estos establecimientos tipo Mercadona muchos de los productos no cuentan con la suficiente información social y ambiental, por lo que, frecuentemente, compramos sin saber qué estamos comprando.



El consumo responsable implica consumir productos cuya realización no dañen el medio ambiente y respeten los derechos de los trabajadores. Todo un reto para las grandes multinacionacionales en las que compramos nuestra comida cada día o a las que acudimos con demasiada frecuencia para comprar ropa nueva, muebles o cosméticos, entre otros múltiples accesorios cuya necesidad es discutible.

El consumo responsable va unido a un consumo saludable. Por ejemplo, siempre será más recomendable adquirir productos libres de transgénicos que productos modificados genéticamente. Para ello, es muy recomendable la agricultura ecológica, la ganadería ecológica o el consumo de productos procedentes de comercio justo o solidario.

Por definición, las grandes empresas suelen obviar todo esto, por lo que debemos acudir a pequeñas empresas locales donde el número de intermediarios es menor. De esta forma, los más beneficiados serán el consumidor y el productor. 

Eso sí, debemos estar dispuestos a pagar un poco más de lo que estamos acostumbrados, teniendo en cuenta que en múltiples ocasiones lo que compramos tiene un precio más reducido porque ha sido fabricado bajo explotación laboral. Este es el caso, por ejemplo, de la ropa que comercializan el grupo Inditex, El Corte Inglés o Cortefiel, empresas acusadas de explotación infantil. En el caso de la ropa, también es recomendable comprarla a trabajadores artesanos, en tiendas de comercio justo o en tiendas de segunda mano.

Puede que al principio sea un poco complicado llevar a cabo prácticas como esta para consumir de forma responsable debido a que este tipo de productos son menos accesibles, pero cada vez hay más iniciativas que lo promueven. Todos podemos contribuir al cambio social variando nuestros hábitos de consumo. Estos hábitos también contemplan el ahorro energético contra el despilfarro de recursos. Profundizaremos en estos temas más adelante.